13 febrero 2012

Aún queda mucho por joder

Yo no sé si Sony se habrá liado con el PP, pero la nueva radio de mi coche, solo pilla las emisoras afines al Gobierno: Cope, Intereconomía, Onda Cero y otras que hablan de la Virgen, de las Oraciones y de Dios. Puede que todo se deba a que no he leído la enciclopedia de instrucciones -ya no son manuales,- o puede que el nuevo aparatejo (por el que he pagado dos duros, debe ser el quinto que me roban) se esté adecuando a los tiempos que corren, en los que no hay multiplicidad de opiniones. La verdad es solo una. ¡Lo que hubieran dado Mulder y Scully por llegar a este momento! El Expediente X es Rajoy. Nadie sabía hasta dónde era capaz de llegar, y lo que es peor, aún nadie lo sabe. ¿Qué será de nosotros después de las elecciones andaluzas? Todo lo que había prometido que no haría es lo está haciendo: No le echaré la culpa al PSOE, no subiré los impuestos, no bajaré los sueldos y SOBRE TODO: gobernaré para TODOS los españoles (no para Merkel). Yo sinceramente no me siento incluida. El flamante pero triste presidente, que da menos la cara que Zapatero cuando ya no sabía cómo dar la cara, lleva el cetro de mando de una sociedad indignada, desahuciada y con desesperante certeza de que la cosa va a ir a peor. Yo lo sufro cada mañana cuando leo las noticias, la futilidad del Ejecutivo no tiene límite. ¡No puedo creer las prioridades de mis nuevos gobernantes! Se preocupan más por los que no han nacido -poniendo toda clase de pegas a quienes necesiten abortar-, que por los que no tienen nada que comer; de lavar el cerebro a los estudiantes a darles ocasión de aprender, razonar y escoger, y dar luz verde a una justicia cada vez más ciega. Si Franco levantara la cabeza y viera cómo resucitan su ideología sin actualizar, como si el tiempo no hubiera pasado, la volvería a esconder exclamando: "¿Qué obsoletos! Tierra trágame, please". De seguir por este camino, ¿podré seguir escribiendo en mi blog lo que se me ocurra? Ojalá no tengamos que  descubrir el fuego otra vez, si es que la energía nuclear no ha acabado antes con nosotros. Rajoy está caldeando el ambiente. ¿Arderá España como está ardiendo Grecia?
No miremos atrás, no nos convertiremos en seres de sal, pero seguro que nos quedaremos de piedra.

11 diciembre 2011

Cuando la pasta escasea...


Va siendo hora de que dejemos de pagarles sueldos vitalicios a los ex presidentes de Gobierno. Con lo que ellos ganan por lo que hicieron, por lo que no deberían haber hecho, por lo que no hicieron, por lo que hacen y no hacen, se les podría pagar el sueldo  a la gente que han despedido (como a muchos basureros, por ejemplo) por falta de presupuesto.
Otros políticos, en lugar de cobrar nóminas por distintos cargos, bien podrían ceder esos puestos a gente que esté en paro o bien, por lo que hacen, podrían renunciar a su salario.
En cuanto al "presunto" escándalo del yerno de nuestro Monarca (¿Quién habrá querido hacer saltar la perdiz?), habría que recordar que la partida presupuestaria destinada a la Casa Real (creo que algo más de 8 millones) también sale de nuestros bolsillos, lo que como mínimo, les obliga -con todo respeto, el mismo que nos merecemos todos- a ser "ciudadanos" fuera de toda sospecha.

08 diciembre 2011

Por cortesía, podrían preguntar...

Sé que mi voto apenas cuenta en el desierto de los votos que no cuentan. Valgan como ejemplo todas las votaciones en las que he participado a lo largo de mi vida (incluidas las políticas, ji, ji), nunca han coincidido con las de la mayoría. Pero al menos, me fastidiaba, concienciaba, resignaba y adaptaba porque había perdido en terreno conocido, en mi geografía cotidiana: el cole, el trabajo, mi comunidad de vecinos, España... Lo que no acabo de tragar es por qué ahora tengo que acatar que Sarkozy y Merkel sean el dueto que dirija, decida y escriba las normas del juego por las cuales mi vida estará más o menos jodida de lo que está ahora. Pido voz en este asunto, es mi derecho, aunque vaya a servir para mucho.


24 noviembre 2011

Entre los sueños y la realidad

Me puedo imaginar a Pedro Almodóvar adolescente, mirando películas de John Huston, Billy Wilder, Bogart, Bacall, Marlene Dietrich, Greta Garbo, Cary Grant, Ingmar Bergman y Jean Paul Belmondo, Alain Delon, Paul Newman, Yves Montand, Rommy Schneider, Marlon Brando... entre una larga lista de personas de distintos países y  épocas que nos hacían creer que ser estrella de cine era otra dimensión de vida.  “Señora la mesa está puesta”. Dioses perfectos e inalcanzables. Y puedo visualizar al manchego, inevitablemente pueblerino entonces, pensando fascinado: “Yo quiero hacer cine, yo quiero contar historias, yo quiero trabajar con ellos”. Luego, por gajes y vicios generacionales me crucé con él muchas veces en las salas Rockola y Morasol. Era un gordito rechoncho y con un inoportuno pero personalísimo lunar, que ya hace tiempo ha desparecido, y la verdad, no le favorecía como el suyo a Cindy Crawford.  Almodóvar, creo que ya con Pepi, Luci, Bom rodada, aún tenía ramalazos de paleto, pero al mismo tiempo iba a su manera con aires más intelectuales. Eso sí, se rodeaba de una fauna variopinta -igual que lo hace ahora cuando asiste a un acto público- que hacía lo imposible por no pasar desapercibida y, salvo contadas excepciones como Alaska, Imanol Arias o Antonio Banderas, eran unos payasos insoportables sin consistencia que se han disuelto en el olvido, el tiempo lo demuestra todo. Él ya era un cineasta underground en una España en la que la mayoría de la gente no sabía “¡Qué e ezó!” .  Esto y mucho más, me viene a la cabeza cuando veo su foto junto a Karl Lagerfeld y Anna Wintour, entre otras celebrities, en el homenaje que le rindió el MoMa de Nueva York y la verdad es que me emociono por sus logros. Supongo que bastante menos de lo que se emocionará él que seguramente ya no recuerda que hubo una época en que las stars sólo existían en las revistas, eran intangibles y jamás de los jamases se quitaban mocos de la nariz con el dedo índice. Pedro Almodóvar, con una inteligencia y creatividad singulares y admirables, ya es una celebridad inalcanzable. Pero me da la impresión que apenas se inmuta cuando le dicen que es el Woody Allen español o todo Hollywood muere por trabajar. Almodóvar sabe que él y todos los demás, también se tiran pedos y tienen una vida terrenal igualita que el resto del los mortales que no aparecen ni en las pantallas ni en las revistas.  Si bien el director no ocultaba su satisfacción y alegría (se le nota en la foto), a esta altura habrá aprendido que los sueños, sueños son. Él los fabrica. Quizá que su madre hubiera podido estar a su lado, sí le hubiera supuesto un gran subidón: Su niño, el de los dos Oscar, cada vez más respetado. Lo cierto es que el tío se lo ha currado y mucho. Se topó con muchos perros del hortelano en su camino, pero él no se distrajo. Mariano Rajoy, salvando las distancias, también habrá tenido muchos sueños de niño. Lo reconozco, él es un político de pura raza que como Pedrito lleva trabajando en política toda su vida y, aunque yo no le voté, se merece un reconocimiento. Me pregunto cuántas veces habrá soñado don Marianito con eso tan imposible e intangible de llegar a residir en La Moncloa. Lo reconozco es un político de pura raza, como Pedrito lleva currando toda su vida y, aunque yo no le voté, se le merece. Sin embargo, cuando le vi en el balcón de la sede del PP de Génova en plena efervescencia festiva electoral, noté tristeza en su mirada y sentí pena por él.  Su sueño debía tratarse de llegar a ser presidente elegido por una mayoría loca de amor por él y, en otras circunstancias... mundiales. Ha llegado dónde quería, pero no del modo en que lo deseaba. Seguramente con la que se le viene encima, y dure lo que dude en el poder, le costará mucho volver a ganar otras elecciones. A lo que voy, entre los sueños y las realidades de Almodóvar, y los sueños y las realidades de Mariano Rajoy. La realidad se impone, en un caso por satisfacción, en el otro por la inoportunidad.

16 noviembre 2011

Y la cortisona tampoco te abandona

Desodorante Rexona. “Usando Rexona preservas la pureza del medio ambiente | No escapes de la verdad. Usa Rexona”. Agencia Lowe Limited, Vietnam


Estoy tomando cortisona porque mi doctora decidió que estaba demasiado sana para no estar enferma, así que me recetó una droga para solucionar el asunto. Ahora estoy enferma porque ya se sabe, en ocasiones es peor el remedio que la enfermedad. Sin embargo, para curarse (¿o curarme?) en salud, mi  neumóloga me recomendó que no leyera los efectos secundarios de la fantástica pastillita que promete alejarme de todos los males, una vez que me hunde en ellos. No lo he hecho. A veces, por puro instinto, soy obediente ya que últimamente me dedico a no leer por si enterarme de lo que ocurre (como en el caso de los corticoides) puede empeorar las cosas. Me declaro alérgica a los periódicos, cada vez más tendenciosos, manipuladores y desde luego, más desorientados en cuanto a su función y cómo rentabilizarla si se pudiera. Así que no sé qué dirá el detallado folleto de mi medicina respecto a sus efectos colaterales (Bush dixit), pero ya por pura praxis (que bien que queda está palabrita aquí) al zamparme mi dosis diaria intuyo e improviso un listado a mi antojo. Me duelen las fibras de los músculos, el esquema de mi aura, hasta las articulaciones de mis pestañas, el estómago, el hígado e incluso el aliento de la persona que pueda tener en frente. La cortisona, que te mantiene en un pésimo humor sin alteraciones, te impregna de un exceso de realidad. Veo a Rajoy, diciendo ahora, como si fuera una reinterpretación de un Felipe González menos carismático, que él y su partido son "el Cambio". El cambió ya fue, me digo confusa, su eslogan tendría que ser el Cambio del Cambio o, para resumir, el Recambio... Y del recambio nos vamos directamente al desguace, y allí me topo con el careto de Rubalcaba. Y su cara me suena, claro estuvo en casi todos los gobiernos en los que pudo estar (dicen que usa Rexona, que no le abandona). Al menos no nos habla de la "Palabra", como hacía Bigotes Aznar en otros tiempos, ni de la "Niñíta" que Mariano perdió de vista en las últimas elecciones. Pero el Larguirucho de la nariz roja, sí da un poquito de pena cuando parece mendigar los votos ("un votito por el amor al PSOE"). Los miro y no me fío ni del de la izquierda, ni el de la derecha.  Sé que en el fondo a los dos les gustaría perder las elecciones... Y a mí me gustaría perderles de vista. También estoy segura de que ninguno de los dos está capacitado para poder dar un giro a las cosas. Ambos, perros viejos anquilosados en sus batallitas, son incapaces de ver que las reglas del juego en la sociedad ya no pueden ser las mismas. Parecen dos dinosaurios fosilizados en sus propias posturas, a los que seguramente les duelen las fibras de los músculos cerebrales, el esquema de sus partidos sin esquema, las articulaciones de sus convicciones ya caducas, el estómago, el hígado e incluso el aliento de la persona que puedan tener en frente en el Congreso. Si la cosa ya estaba tan mal, y España que yo sepa no toma cortisona, lo que se nos viene encima es uy, uy, uy. De los mini partiditos que pululan en torno a las urnas, mejor no decir nada por no llorar. Su brillo es más efímero que el de las luciérnagas que se quedaron sin Duracell. Los que ya estaban no han sabido ponerse las pilas para hacerlo mejor, y los que aparecen por primera, son demasiados inoquos y no han sabido llamar la atención. Desde luego no he leido ninguna propaganda electoral ni ningún programa, no me gusta que me llamen cándida crédula (por más que eso me rejuvenezca). El domingo voy a votar impulsada por los efectos de mi cortisona. La realidad me puede y de aquí a medio año, gane quien gane de los dos, no quisiera mirarme al espejo diciéndome a mi misma que no hice nada por evitarlo.   

05 octubre 2011

Un día raro...


Qué noticias tan raras las de hoy, y todas van de celebraciones. No sé su nombre, y supongo que nunca lo averiguaré. Llamémosla Gertrudis. Estaba de viaje en la Gran Manzana con su madre, el novio de ésta –los tres británicos- y una amiga australiana. Quería celebrar su 40 cumpleaños de una manera especial y se murió. Sólo ella, los otros tres vivirán el resto de sus existencias traumatizados. La idea era bonita: dar todos juntos una vuelta en helicóptero para ver desde otros ángulos el paisaje urbanístico de la ciudad de los rascacielos. Todo iba de perlas, imagino que además, como eran amigos de la familia del piloto, les habría hecho un precio especial. Según vi en las noticias, la breve cuarentona, no tuvo tiempo de acostumbrase a que ya no usaría más el tres para empezar a escribir su edad, era parecida a Susan Boyle -no sé si tenía una voz privilegiada- y estaba un poco más que rellenita. Cuando el avión cayó al East River, Gertrudis quedó atrapada en el interior del pájaro de metal. Ya se sabe, uno de los inconvenientes del exceso de peso, suponiendo que pueda tener algún beneficio, es la falta de agilidad. Se fue ahogando hasta llegar a los 15 metros de profundidad. En algunos periódicos hispanos, al escribir la noticia, mencionan a Paul J. Browne, portavoz del jefe de la policía de Nueva York y a tres testigos que tendrán tema de conversación para largo: Mike Pratley, el chófer de una limusina de Orange que estaba por ahí; a José Reyes, de 58 años y a Albert Respress, de 63 años, ambos porteros de edificios de la zona. De la víctima no dicen ni mu. ¡Qué injusticia! Gertrudis no pudo gozar ni cinco de los 15 minutos de gloria que inmortalizó Warhol, tras una muerte tan inoportuna. Salvando las distancias -cronológicas, geográficas, circunstanciales y todas las demás- me ha venido a la cabeza Alfonsina Storni. Ella también murió ahogada y, lamentablemente, me resulta más conocida por ese acabose tan trágico, y por la maravillosa canción que cantaba Mercedes Sosa, que por su obra... De hecho creo que no he leído nada suyo (¡Upss!, pero no debo ser la única). El tema es que la poetisa argentina (que por cierto, había nacido en Suiza), que cortó su relación con la vida a los 46 años, sí dejó escrito en una nota en la que ponía: “Gracias, adiós. No me olviden”. Y yo no la olvido, pero me pregunto qué hubiera escrito Gertrudis de saber que los 40 eran su final de trayecto. Otra de las noticias de hoy es que también falleció María Dolores a sus 51 años, a causa de otra muerte forzada, como sacada de fuera del guión. Ella, a la que al menos le mencionan el nombre, había ido a pasárselo bien a la fiesta de La Suelta del Perro Maldito, en un pueblo de Gran Canarias. Nadie imaginaba que allí, en pleno jolgorio de la muchedumbre, a un actor disfrazado y con zancos se le incendiaría el traje. Hubo 33 heridos, pero lo de María Dolores fue más grave. Se le cayó encima un trozo de material ardiendo. Sufrió quemaduras en el 80% de su cuerpo y se la llevaron lo más rápido que pudieron al hospital. Estuvo internada hasta hoy. En este caso, salvando las distancias -cronológicas, geográficas, circunstanciales y todas las demás- me ha venido a la cabeza Kill Bill, aunque aquí no hubo ni asesinato (eso debería entenderlo bien el pobre hombre convertido en antorcha humana con el que se inició todo), ni un David Carradine vengativo, ni boda ni una Uma Thurman que se recuperara milagrosamente, pero sí un festejo. Me pregunto qué hubiera escrito María Dolores de saber que hoy era su último día. Y para acabar, la última noticia de hoy, la gran noticia y sin tragedias (o si las hay, no han trascendido): la boda de la duquesa de Alba. Otra fiesta y un interrogante gigante: ¿Para qué?... Algo me dice que a doña Cayetana le gusta tener siempre la última palabra, contra viento, fuego y marea. Ella que dice y hace lo que le apetece en todo momento, es claramente de esa clase de personas que no necesitarán dejar una nota.

21 septiembre 2011

Cigüeñas en la cola del paro

Entre que la natalidad está bajando porque eso de poblar el mundo es cada vez más caro y menos rentable (aunque los bancos de óvulos y de esperma sean buen negocio), que ya no es imprescindible que mamá y papá se quieran para hacer bebitos, ni siquiera que haya un papá y una mamá para aportar los ingredientes necesarios para la creación de vida, que los bebés casi se encargan al gusto del consumidor, que no todos los niños vienen de París y que MRW llega a todas partes y tardan mucho menos -para eso van de expertos en logística de distribución- las cigüeñas están en el paro. Lo que me pregunto ante tanta diversidad en el modo y la forma de crear un hogar (aunque IKEA siempre ofrezca los muebles adecuados para todos ellos), es cuál será la respuesta "oficial" a la típica pregunta infantil de la próxima generación de niños preguntones: "¿De dónde vienen los niños?", y me imagino por ejemplo a Miguel Bosé o a Ricky Martin, frente a respectivos gemelos fabricados a medida, hilvanando una historia mínimamente entrañable para responderles...  Pero supongo que para cuando ellos les tengan que dar una explicación, dios Internet, ese que nos vuelve más sabios a todos, al tiempo que nos corta las alas de la fantasía, se habrá convertido en una oportuna cibergüeña: "lo quiero niño, con piel oliva, ojos verdes, pelirrojo y que de adulto no mida más de 1.72 cm". Y, otra vez, la eficacia de MRW. Las cigüeñas reales, por su parte, ociosas y con muchísima menos responsabilidad, se dedicarán a la vida loca. Con un poco de suerte, los nidos que sobrevivan en los campanarios, siempre nos recordarán que hubo un tiempo en que esas aves traían a los bebés desde la Ville lumière, una época en las que se usaba tener mamás y papás era la única alternativa. Rómulo y Remo, vistos ahora, fueron unos pioneros.

30 agosto 2011

Sabiduría china...

"Es más fácil perdonar a un enemigo que a un amigo".

20 agosto 2011

JMJ: contra el sudor de la fe, ni Rexona

Es como estar en una proyección continuada de "La invasión de los zombis creyentes" y que no te permitan salir del cine, ni apaguen por dos segundos el proyector. Lo peor es que esta peli/pesadilla apesta en su sentido más literal: no hay Rexona ni nariz tapada que pueda con tanto sudor de fe acumulado por el gentío durante estos días de éxtasis, carencia de duchas y un sol abrasador. Están en los parques, en la calle, en el metro, en el McDonalds, en el Telepizza, en las tiendas, en las iglesias... y a toda hora en la televisión. Con la excusa de la Jornada Mundial de la Juventud, estas hordas de creyentes (también creídos) invaden la ciudad y tratan de congraciarse con todos los que los pecadores que los sufrimos, mirándonos y sonriéndonos misericordiosos como diciendo: "Somos vírgenes, el onanismo no está bien pero qué se le va a hacé, quizá aquí consigamos a alguien para casarnos y no recurrir a los condones. Pero somos buena gente. Lo nuestro no es pensar sino creer y, como dice Ratzinger (¿quién pagará los Prada rojos que lleva en sus pies? ¿Anthony  Queen llevaba algo así en Las sandalias del Pescador?... ¿No era el Diablo el que vestía de Prada?), no nos avergonzaremos del Señor porque Él no tiene la culpa de que seamos así". ¡Si Jesús asomara la cabeza! Madrid ha sido colonizada por una troupe internacional de fieles a un equipo religioso de éxito, cuya nueva campaña de marketing, para contrarrestar la falta de actualización de su credo, es ir de perseguidos y discriminados. Me pregunto cómo estos cándidos jóvenes y no tan jóvenes se pueden poner tan felices de ver a alguien con la cara de Benedicto XVI y son muchos los católicos a los que he oido decir que el Papa tiene la cara del Diablo (para mí que se ha hecho un peeling, la piel se le ve menos arrugadita). Yo, de encontrármelo por la noche en un callejón oscuro, con esa cara de malísimo de película, soltaría en plan póstumo un "¡Córcholis!" antes de morir infartada por el suzto.  No me considero ni sociable ni buen anfitriona, pero si esta gente respetara lo de “Vive y deja vivir”, me daría igual que estuvieran de jornada tras jornada el resto de sus vidas (pagándoselas ellos, of course). Pero son molestos porque se empeñan en no pasar desapercibidos haciendo ruido por las calles de la ciudad, cantando las típicas canciones de los canales de tele oración que nadie sintoniza, al son de lamentables guitarras, cuando no dando palmas. El silencio es salud. Para ellos el tema es no dar tregua. Y para que nadie caiga en el error de confundirles, aunque probablemente carezcan de personalidad diferenciable, utilizan las banderas de sus respectivos países a modo de capas de superhéroes, un complemento ideal para los casi 40 grados a la sombra en la capital de España. También dictan tendencia de moda: faldas largas para ellos y superminis (o inexistentes) para ellas (las unas camuflan lo que no hay que ver por la íntima alegría que les provoca ver lo nada que camuflan las otras). Mención aparte merece el look de sus múltiples guías ¿espirituales?, es la Pasarela Cibeles de sotanas (Zara podría preparar una colección para la próxima temporada): marrones, negras, blancas, de algodón, de arpillera... A juego con abanicos, gorros y sombreros variados y gafas de sol, mientras más ridículas mejor. Algunos parecen competir con los personajes de Priscilla, reina del desierto o los bailarines de Locomia, pero es pura casualidad dado que la mayoría se declara abiertamente homófoba. Obviando la cuestión de que no comparto el mensaje de Fe de esta gente (ni la de muchas otras) y  del derroche económico que supone para Madrid y España esta patochada de "interés social”,  me pregunto cuál excusa pondrán las Instituciones y los sponsors cuando los jóvenes islámicos, los hinduistas de Krishna, los judíos y los agnósticos, entre la infinidad de otros con el mismo derecho que los católicos, quieran organizar en nuestro país encuentros mundiales de sus respectivas juventudes. Y entendiendo que, según el Gobierno, no es un concilio únicamente religioso sino social, yo también convocaría a las jóvenes amas de casa de todo el mundo para dilucidar en los Madriles si definitivamente es mejor hacer la tortilla de patatas con aceite de girasol o de oliva o si, cuando tenemos la regla es conveniente o no hacer mayonesa casera a riesgo de que se corte... Al menos con ellas algo aprenderemos. Por si las moscas, iré recopilando el repertorio de canciones adecuadas para ese místico momento.

28 julio 2011

Vomito

Que alguien tan rancio como Rajoy haya conseguido convertir a alguien tan vetusto como Rubalcaba en "la Gran Esperanza Blanca (o roja, según quién lo mire)" es síntoma de que vamos mal, muy mal. ¿Quién coño habrá vuelto a abrir  la Caja de Pandora?

¡Vaya memez!

¿Cómo se puede poner en duda que Hugo Chávez tenga un cáncer? Él mismo es un cáncer.

18 noviembre 2010

Ambigüedad lingüística

Soberbio/a:
Palabra de lo más desconcertante, que se puede utilizar bien para ensalzar las beatitudes de un vino o un manjar, tanto como para resaltar su ausencia y/o la falta de escrúpulos de algunos/as necios/as.

22 octubre 2010

¿Dónde está la brújula? Alguien ha perdido el norte

¿Zapatero cambió el gobierno o el Gobierno cambió a Zapatero? Sus buenas intenciones han quedado sepultadas en la arena, la del desierto que lo han dejado ciego (pero no por el sol, más bien en plan "Los tres monos sabios" a la inversa: dejó de oir, de ver y calló lo que era más que obvio).
Además de pérdidas lamentables de "gente de bien", como la de María Teresa de la Vega (R.I.P.) -bendita paciencia la de esta dama-, nada nuevo bajo el sol: Trini y Rubalcaba (ambos incombustibles y tristemente adheridos al poder con la gotita) me recuerdan al Felipe más desgastado. Lo de miss Piggy  morritos Leire, un desacierto (hay que ser capullo para ofenderse por los comentarios de otro capullo, especialmente cuando hay otro largo listado de asuntos más urgentes, hirientes y hasta ofensivos ¡Suceptibles que están el PSOE!). Pena. Lo que más me aterra es que con Rajoy, todo será peor.

29 septiembre 2010

¡¡Que haya más huelgas por favor!!

¿No es maravilloso? Madrid con apenas tráfico y por ende menos ruidos; los pajaritos ofreciendo conciertos sonoros en pleno otoño, por el divino silencio causado por la ausencia de autobuses; asientos libres en el Metro, que más que ofrecer servicios mínimos están dando unos máximos inesperados (reconozco que si bien no es mi heroína, "Espe" sabe cómo hacer las cosas); los sindicatos comprobando (si se atreven) su ineficacia y que han perdido credibilidad "tarde habéis piado pollos"; Zapatero cuestionándose (siempre tan lentorro él) "¿Y ahora qué hago?" y clamando por dentro "¡Mami, mami, todos son muy malos! ¡Nadie me quiere!"; los buitres carroñeros babosos y con barba, cebándose con los deshechos e intentando hacer campaña... [Es cierto lo que me dijo un amigo el otro día: En España no se vota a los ganadores, sino que se despide a los perdedores (pena que les quede un Paro suculento for ever and never, no lo merecen)]; la masa que no suele pensar por si misma y le gusta que les manipulen a discreción para no hundirse en la desesperación, o está al borde del harakiri, o sacando el matón que llevan dentro o creyéndose que todo esto servirá para algo... [Vamos, que España además de perder más dinero del que no tiene ("deuda necia que acusáis sin razón a una sociedad si decisión de la crisis que causáis...) es como un Torre de Babel repleta de inútiles que no se entienden]. Nada mejor que una huelga para comprobar que todo está hecho una mierda... Me viene a la cabeza el verso de Martín Fierro y pienso en la Comunidad Europea: "Los españoles sean unidos, esa es la ley primera, porque si entre ellos pelean los devoran los de afuera".
Hay un único detalle de esta huelga que no me hace muy feliz: No poder leer el "Hola" con el café, no ha llegado. PD: Y digo yo, si Zapatero lo hace tan mal y si alguien cree que puede hacerlo mejor, en lugar de escupir a nuestro propio techo y seguir perdiendo dinero (que no nos beneficiará a nadie) con una huelga ¿Qué tal si se organiza un referéndum sobre unas posibles elecciones anticipadas?

02 septiembre 2010

¡No sé que pensar!

Rumbo a mis vacaciones. Llevo varias horas de viaje en coche conmigo, sin interlocutores con los que enredar palabras para llenar el silencio, y se me han agotado los temas de pensamiento. Suena extraño, pero ¡Ya no sé qué pensar! Ni mal de amores, ni enamoramientos, ni achaques, ni salud de hierro, ni decisiones trascendentales que tomar... No hay materia. Lo peor es que mi cabeza está como una cafetera exprés a la que se le acaba el agua, y echa los últimos resuellos estériles de vapor creativo con la intención de esbozar una mínima idea a la que aferrarse. Las estupideces que dicen por la radio no sirven como subterfugio para distraerme, en todo caso me deprimen aún más que la infecundidad de mi cerebro. Que Aznar aparezca otra vez, haciendo gala de su no saber estar –pero más musculado-, metiéndose donde no le llaman para recordarnos que alguna vez existió, que sigue existiendo, que no ha aprendido nada y que puede volver a los ruedos me provoca malestar estomacal; que en las tripas del PSOE –con la gastroenteritis que padece el Gobierno desde hace rato- dos bacterias sin sustancia como Trini (¡Es que no se cansará nunca de oírse y verse a sí misma con tanto afán de ¿ser?! Hay que reconocer que su peluquera le hace las mechas de maravilla) y el “Otro” (¿su nariz será de cirugía?), su adversario, al que le podríamos llamar “El aparecido fugaz” ya que en la arena de la política madrileña hasta ahora jamás había oído hablar de él, se líen a demostrar que todo podía estar aún más podrido de lo que aparentaba, hunde por completo mis deseos de pensar. Por qué los protectores estomacales no servirán para evitar las náuseas provocadas por la política. La opción música también me desespera, en las emisoras se siguen escuchando los mismos éxitos de los 60, 70, 80 y 90 que se escuchaban en los 60, 70, 80 y 90 ¿En qué año estoy viviendo? ¿Qué estarán haciendo los artistas de hoy para que los ignoren tanto en las ondas? Afortunadamente no ocurre lo mismo en otros terrenos del arte y tanto en literatura como en plástica surgen nuevas propuestas, más o menos atractivas según el gusto del consumidor, pero diferentes a fin de cuentas. Me pregunto si a falta de temas de conversación mental conmigo no tendré que pedir el divorcio, ya me tengo muy pillada y difícilmente me sorprendo. Soy presa de mi propia rutina. Qué puedo hacer para reciclarme, aquí no es válido el cambio de pareja… Dejo mi sesera en stand by y, como si me hubieran practicado una lobotomía y conduzco con careto de pez sorprendido o vaca bucólica y mi inevitable vacio mental. Entre nosotros, estoy de vacaciones, he dejado el estrés en casa y en el fondo sé que no debo preocuparme por el estancamiento de mi materia gris. Como decía Scarlet O'Hara: “Ya lo pensaré mañana.”


PD: He llegado a mi destino para darme cuenta que no es aquí dónde quiero estar. Es buen momento de regresar a casa, quizá durante el viaje de vuelta surja algún buen tema de pensamiento, como por ejemplo: "Para qué he hecho este viaje" o, con un poco de mala suerte, mi mente siga tan en blanco como antes, desintoxicándose y reinicializándose para volver a empezar. Es septiembre y todo, una vez más, empieza hoy.

20 agosto 2010

Habitación 6074… qué gusto estar normal

He tenido el privilegio de pasar cuatro días internada en el hospital sin estar demasiado enferma y sin estar demasiado sana, porque un sospechoso nubarrón tipo ¿ácaro? sobrevoló mi pulmón izquierdo y, tanto mi médico de cabecera como la doctora de Urgencias a la que me derivó, coincidieron que lo mejor era tener a esa especie de bicharraco en observación. Y así aterricé en La Fundación Jiménez Díaz sin el kit de enferma mentalizada: ni mis gafas, ni mi cepillo de dientes, ni mi cargador de móvil, ni ná de ná, como buena renegada a aceptar que estaba pachucha. Cuatro días deambulando, en camisón hospitalario y tacones, entre enfermos, enfermeras, auxiliares de enfermería, auxiliares de auxiliares, visitantes y médicos intermitentes dan para mucho. A falta de poder hacer otra cosa, me dediqué a la observación – y sí hasta yo me sentí observada en lo más profundo-, a la meditación y finalmente a empaquetar un surtido de reflexiones. La más importante: ¡Qué placer estar sano! Y en general, no lo valoramos. Es como ese intenso dolor de muelas que te hace entender lo bien que estás cuando no te duele, y lo poco consciente que eres de esa bendición -y es que me haya vuelto ni mística, ni religiosa- que supone, además, no tener que pedir cita con el dentista, tan doloroso en todos los sentidos como el propio sufrimiento dental.. “¿Una neumonía?”, me preguntó el camillero que me arrastraba en una silla de ruedas rumbo a los Rayos X, aunque yo podía andar sin problemas. Él estaba de acuerdo, pero el protocolo es el protocolo y se le pillaban sin portarme como un bulto, le podía caer una gorda. ¿Para qué servirá el protocolo? Supongo que evita mucho derramamiento de sangre. “El síntoma es muy común en estas fechas, el aire de Madrid está que apesta” comentaba el chaval. Mi odiadísimo alcalde una vez más, no podía faltar. Rápidamente se convirtió en la diana de todas mis maldiciones y al mejor estilo de oratoria del PP, pensé: “Váyase señor Gallardón”. Por sus inacabables obras urbanas y el poco verde que está dejando en la ciudad yo, en camisón de abuelita enferma y tacones, me tengo que privar de todos mis vicios y mi vacua rutina de cada día.. “Lo fundamental es mirar, escuchar, recordar, comentar y poco a poco, darte un paseíllo por los pasillos… Moverte”, decía una voz ni tan joven ni tan madura a la pierna de un humano bastante mayor, arrugada, manchada y con pésima circulación, que pude avistar a través de una puerta entreabierta durante un paseo por mi planta con el fin de hacer un poco de ejercicio. Y así estaba yo mirando, paseando, escuchando… Tal como sugería la voz en off. Es algo para lo que siempre habría que reservarse a diario un momento. Lo cierto es que entre mis vecinos, todos de neumología, había poca gente joven, casi todos estaban llenos de tubos por todas partes y muchos estaban colgados en esa clase de Nirvana que es el Alzheimer, así que tampoco es de extrañar que escuchara una frase tan escalofriante y digna de un pensamiento como es: “Una buena muerte siendo joven es mucho mejor que la menos mediocre siendo viejo”, de boca de un señor que había superado dos cánceres. Pensé en todos los jóvenes conocidos a lo largo de mi historia, que se despidieron de la life en plena efervecencia vital -en la mayoría salidos de escena de un modo repentino- y cierto, hasta ese momento, por lo general, era gente intensa a la que sí le quedaba mucho por vivir, pero que con sus pocos años ya podían decir sonriendo: "Que me quiten lo bailado". Estar internado en un hospital por una enfermedad que no es grave puede llegar a ser positivo. Tener el dolor, la desgracia o la muerte como compañeros de vivencia puede resultar un buen bofetón que, según las circunstancias de cada cual, te puede impulsar a rehacerte, a ser mejor persona contigo y de rebote, con los demás. Miras para atrás, miras el momento y miras el futuro y ves que todos, aún te pertenecen y los puedes moldear a tu capricho. Me soltaron, volví a la calle y tenía y tengo muchas ganas de respirar.

03 agosto 2010

Los viejos, en peligro de extinción

Los viejos de entonces contaban batallitas a sus nietos, los de ahora, hay que ver si tienen nietos, si éstos les cambian por el entretenimiento que supone la Wii o Internet (que siempre tiene mucho que contar) y, además, como los viejos de hoy siguen batallando, no tienen tiempo para chorradas... Con eso del retraso de la edad de jubilación, las batallitas o se equiparan o pasaron a la historia... Y digo yo ¿Quién tendrá tiempo para contar la historia, ehhhhhh?

28 julio 2010

¡Viva la tolerancia del PP y olé!

"Al que no le gusten los toros ¡Que no vaya a verlos!", dijeron los del PP (es que entre ellos lo del amor a los cuernos es casi educacional) eso sí que es respetar la libertad individual... Lástima que no se lo hayan preguntado a los toros, pobres animalitos míos ¡Si es tan bucólico verlos pastar en los prados! además es menos sanguinolento. Los catalanes han prohibido la Fiesta Nacional, Aleluya, hermanos, dudo si lo han hecho por entender que ese primitivismo ya no tiene lugar en la sociedad actual, por respeto a los derechos de los animales o sencillamente para putear al Estado Español y ¡Visça Catalunya! Yo, sea por lo que se, lo celebro por los toros que ya pueden bailar con las vacas. Lo que me da náuseas es la hipocresía de la derecha. Del mismo modo que sugieren que a quién no le guste no asista a las corridas, aplicar el mismo argumento para quién no está de acuerdo con el aborto ¡Que no aborte!, para los que no comparten que los gays puedan casarse o adoptar niños. Los toros son tan criaturas de ese Dios (que interpretan como les viene en gana, especialmente cuando se trata de pecar) como ese mix de espermatozoides y óvulos con vistas a ser un ser humano... Pensándolo bien, los toros no son un proyecto de vida ya están vivos. Habrá quien argumente que los astados sin plaza no tienen sentido de ser y que es el espectáculo de las corridas lo mantiene la especie. Pienso en los burritos, y hoy por hoy, no tienen más sentido que dar imagen y cuerpo al personaje de "Platero" (Yo, ya existo fuera del papel... Eso creo) para que los niños -si es que en el futuro siguen leyendo la historia por imperativo estudiantil, dudo que lo hagan por propia voluntad-sepan de que bichejo hablaba Juan Ramón Jiménez o para cuando les digan "Eres un burro", tan burro como los del PP, entiendan a que se están refiriendo...

19 julio 2010

Vicente del Bosque for president!!!

Es un tipo corriente y si no fuera porque hizo que España se transformara por primera vez en la historia en Campeona del Mundo, nadie notaría su presencia. Podría ser el empleado de un banco detrás de la ventanilla , el portero de una finca, el vendedor de un ultramarinos, un controlador de billetes de tren y seguramente todo lo haría con la misma serenidad, distancia y comedida cordialidad que ha demostrado como entrenador de la Selección Española de Fútbol. Vicente del Bosque entiende el éxito como un trabajo en equipo, un equipo de grandes (y caprichosas) estrellas, en las que cada uno irradia su propia luz, pero por una meta en común, están capacitados para dejar de lado su egocentrismo (gracias a su entrenador) y difuminarse con el resto de luminarias en un Todo. Todos brillaron, casi nos cegaron, como una central eléctrica y así, juntitos, arrasaron. De todo esto carecen nuestros ineficaces políticos. Sin embargo rebosan de una egolatría y soberbia sin fundamento que también ciega, les ciega, e incluso les ensordece pero, lamentablemente no les deja mudos. Eso de la "unión hace la fuerza" no va con ellos. Lo importante no es salvar el país, ¿pa qué? si estamos tan de mierda hasta el cuello como el resto del planeta... A alguien ya se le ocurrirá algo para solucionar la cuestión. Lo importante es echar al otro del podio, para elevar los brazos como campeones, no en el Congreso de los Diputados, sino en una especie de ring inexplicable. Dan pena. Rajoy y Zapatero podrían haberse integrado a la tribu de Lost (seguramente como personajes secundarios, no dan para más) porque están más perdidos que los auténticos protas o, para decirlo de un modo más coloquial, que mi virginidad. Yo apenas recuerdo cuándo la dejé por ahí, ellos tampoco recuerdan dónde dejaron sus ideales. Del Bosque, sin anunciarlo a los cuatro vientos, mantiene en las buenas y en las malas aquello de lo del Talante de ZP y cuida como una princesita a la cándida niña de Rajoy, no hay más que ver que saludable, resistente y esperanzado está su (nuestro) equipo. Supongo que tanto en el PP como en el PSOE debe de haber mentes brillantes con buenas intenciones, pero sus jefes están tan entretenidos en mirar sus beldades y los defectos del oponente en esa especie de Espejito Mágico de la bruja de Blancanieves que les convence de tú eres el más guapo y el mejor, que los insustanciales pero imbatibles neones de sus respectivas megalomanías no les permiten ver las llaves de encendido y apagado de otros focos menos contaminados. Los periódicos dicen sobre el debate sobre el "Estado de la Nación" (que no es ninguna tontería si tenemos en cuenta que ya hace rato que no hay manera de que salga de la UVI) que lo ha ganado Rajoy o Zapatero, o que lo ha perdido Rajoy o Zapatero... Yo creo que lo perdimos todos. Lo peor, es que la vida no es un partido de fútbol ni un campeonato.

08 junio 2010

Frase célebre instantánea

No me sueltes moralejas, no somos una fábula.